martes, junio 27, 2006

¿Por qué?


Esto nace de una conversación que tuve el día de hoy con una amiga muy querida. Después de hablar con ella, (brokealcohólica, como todos los que andamos por aquí), me pregunté acerca de mi sensibilidad, o más bien, acerca de mi falta de ella. No sólo por lo que me dijo, sino porque en muchos sitios he leído acerca de lo mal que les hace a algunos ver Brokeback Mountain, he leído también a otros que rehúyen hacerlo y a personas que sólo pueden ver parte de ella.

No puedo evitar, entonces, hacer una reflexión acerca de mi necesidad constante de verla. Hace mucho dejé de llevar la cuenta de las veces que lo he hecho, no han sido pocas las noches en que dejo a Ennis y a Jack en la pantalla de mi televisor, mientras intento conciliar el sueño, arropada y confortada en el murmullo de sus voces.

El punto es que sí siento dolor, lloro, y cada vez se van sumando más lágrimas en escenas donde antes no las había. Me duele saber de antemano que la alegría en la montaña es efímera y que inevitablemente Ennis terminará solo en su remolque haciendo un juramento. Entonces, ¿qué es eso que me impulsa a recorrer una y otra vez este Vía Crucis?, ¿por qué si paso unos días sin verlos u oírlos, realmente siento que no puedo soportarlo?, ¿qué me hace diferente?.

Las dos últimas veces que la he visto, al llegar a la escena en que Jack deja dos baldes de agua en el campamento, he notado que la música de Santaolalla se vuelve orquestada y de una manera que te pone los pelos de punta, es la música de una epopeya, de dos personajes que ya son parte de la historia de la humanidad, y mientras más épica me parece la música, más sencillos se ven Ennis y Jack; y no puedo contener los sollozos, porque en su simpleza son grandes, muy grandes.

No puedo evitar buscarlos y tal vez soy cobarde, porque no los dejo ir, los necesito conmigo; y aunque ninguno de ustedes me lo haya pedido, juro que jamás desearía saber cómo dejarlos.

10 comentarios:

pon dijo...

Muchacha, me he tirado meses intentando desvelar este misterio, pero, al final, he decidido simplemente disfrutarlo. Cuando algo no tiene remedio, hay que aguantarse.

Max dijo...

Durante un tiempo yo era de las que rehuía, no ya ver, sino incluso pensar en Brokeback Mountain. Mi primera semana fue de autismo absoluto. Luego empecé a sufrir de diferentes maneras: música, comentarios, relato… Solo hace unos días me atreví a verla entera por segunda vez. Y encontré que era aún más hermosa que la primera vez, porque recorriendo sus caminos descubría las imborrables huellas que todos vosotros, los que la amáis, habéis dejado. Y allí estabas tú.

Anónimo dijo...

Yo te veo muy valiente Alas,por no abandonarles, por acompañar a Ennis en su dolor una y otra vez, aunque eso signifique sufrir,dormir con el arrullo de sus voces..eso es bello.Cada uno lo vivimos de una manera,y todas son igualmente válidas, porque de alguna forma los tenemos ahi en nuestro pensamiento,en nuestro corazón..Aunque querramos dejarlos..no sabemos.

Dalia dijo...

Yo no puedo dejarlos, son mis amigos y compañeros secretos, estos días se ma ha hecho imposible ver la película porque no me encuentro en mi hogar, pero los tengo en mi mente cada día, en imágenes, recuerdos, voces, frases.
Estos días han sido tristes en parte porque no puedo ver la película, aunque verla me hace sufrir, hay partes que a veces no puedo ver, como cuando Ennis llama a Lureen y se da cuenta que es cierto que Jack se fue, o cuando contempla la camisa colgada y la foto, me hace sufrir horrores su soledad y su descuensuelo, y los hago mios propios.
Esta historia me ha dado muy fuerte, no se si pueda superarla, pero no quiero hacerlo, Jack y Ennis son mis amigos secretos, con los que comparto tristeza y soledad.

Anónimo dijo...

Estoy en la fase de intentar alejarme. Digo intentar alejarme por que ni lo consigo ni quiero conseguirlo. Me alejo pero para tener una nueva perspectiva y comprobar que en la distancia duele menos pero también siento menos. Es como cuando te sientas cerca de una hoguera, si te sitúas lejos no recibes todo el calor que necesitas; si te sitúas demasiado cerca puedes quemarte hasta las pestañas; estoy buscando el punto intermedio entre lo cerca y lo lejos, entre el frío y el calor, entre el dolor y el no dolor, entre el sentir y no sentir.

De todas formas, alguien sabe como hacer crecer las pestañas? Lo digo porqué me conozco….

Anónimo dijo...

Hola Alas, bueno tu sabes lo que siento por Jack y tienes razón la música se vuelve en esos momentos compleja como una sinfonia heroica,ellos son mas grandes que la vida y yo,la vida no me la imagino sin ellos,sabes siempre estan en algun momento del dia en mis pensamientos o cuando veo la cordillera o se pone el sol o cuando veo la luna entre las ramas de los árboles,ellos estan en el silencio de la noche ...vi la peli esta fin de semana y también como tu he perdido la cuenta,y siempre es igual y distinto y aunque se todo el dolor que hay ,se también que hay una felicidad y una belleza insoportable......Ultramar

Anónimo dijo...

Hola chic@s,
A mi me pasa como a Nesy también busco el punto intermedio, el punto entre lo cerca y lo lejos, intento que todo ello confluya en alguna parte, pero... Entiendo que cuando esto ocurra, de ocurrir sé que tiene pasar mucho tiempo, estaré en paz.
Ví la película cuatro veces, la última el 31 de marzo. No he vuelto a verla, habré oido la banda sonora tres veces, el relato solo lo he leído una vez, no he comprado el DVD. Me alimento de mis recuerdos y de vuestros comentarios. Me duele pero lo arrastro al punto del que habla Nesy. Sueño con el momento en el que todo esto que me ata me acabe por liberar.
Una cosa tengo clara, el aprecio que os tengo.

Brokeadicto dijo...

Esta es la pregunta del millon, la que he visto en innumerables Blogs, en foros, en salas de Chat en todas partes.
Que nos hace ver la pelicula una y otra vez?
Bueno, yo tengo que confesar que no la volvi a ver desde abril porque, luego de verla como 16 veces, deje de verla una semana, y un dia sentado aqui en el computador, comence a escuchar Wings de Santaolalla y se me aguaron los ojos, ahi me di cuenta que si la volvia a ver iba a llorar casi todo el tiempo, asi que...no, decidi parar.
Parte de mi necesidad de escribir historias sobre ellos es una manera de "procesar" lo que me hace sentir la pelicula.
Yo creo que la gente llora, se siente mal y vuelve y la ve porque es simplemente un espejo de nuestras vidas, de las oportunidades que no aprovechamos, del amor que desperdiciamos, lloramos y nos revolcamos porque en el fondo nos vemos a nosotros mismos.

Alas dijo...

Amigos, ayer después de leerlos, me di cuenta que el meollo de mi angustia era, no tanto el sentirme diferente, sino encontrar la respuesta a mi por qué.

Creo que llegué a una conclusión...no sé cuánto se sostenga esta teoría, pero me dio calma...

Veo una y otra vez BBM, porque no acepto que la última imagen de ella, sea el rostro desencajado y lloroso de Ennis después de la muerte de Jack, porque de esta manera, los vuelvo una y otra vez a la montaña, y sí...como han pensado, vuelve a terminar de la misma manera...es por eso que como en las leyendas, estoy condenada por la eternidad...

El César del Coctel dijo...

Es el amor, es el amor, es el amor... así de sencilla y majestuosamente... es el amor entre estos Vaqueros que se extiende a quienes la vemos... y no embiragamos de ese amor hasta ser adictos... que nunca exista una fundación que se llame Brokebalcoholicos anónimos, ni que quieran regenerarnos... seguiremos con nuestro vicio, vicio de vida, vicio de amor