
Ennis abrió la puerta de su remolque y la luz del sol le hirió los ojos. Su primer impulso fue volver a cerrar la puerta de un golpe, pero en vez de eso, la dejó semiabierta y siguió con la mirada a un dorado rayo de sol que cayó mágicamente sobre una de sus botas. En cuestión de minutos, pudo sentir el calor a través del cuero y sus entumecidos dedos se movieron lentamente.
Los ojos le escocieron de repentina luz, o tal vez, de repentino calor. Tragó saliva dificultosamente y dejó que la puerta cediera unos centímetros más, el rayo de sol se expandió, atrapó sus piernas y él contuvo la respiración.
La tibieza le llegaba como una canción susurrante y lejana que no tenía letra, pero que a través de la piel y el roce de la mezclilla, le hablaba de tiempos mejores.
Abrió del todo la puerta y entrecerró los ojos, ese gesto tan característico en él, mirando todo tras la celda de sus párpados y las amenazantes pestañas.
Ahí estaba la canción otra vez.
El rayo de sol lo abrazó como nadie lo había abrazado en mucho tiempo, el rayo de sol lo abrasó.
Ennis Del Mar, bajó los escalones, tarareó la melodía que la piel acariciada le enviaba en suaves ondas y volvió a cerrar la puerta, pero esta vez desde fuera. Apoyó su espalda en el remolque, bajó el ala de su sombrero y sonrió.
(Para Enero20 y para todos aquellos rayos de sol que no soportan el sonido del silencio.)
12 comentarios:
Como le echaba de menos.
Como te echaba de menos.
Dejó de llover.
ah qué delicia....
después de venir día a día y que nada haya cambiado, conseguir un relato de Ennis es como ver una sonrisa en el rostro de un viejo amigo.
Como decirte que he extrañado tanto tus relatos? gracias por volver y traer contigo al querido Ennis del Mar.
Por Dios llegó el rayo de sol..
Un canto a la vida. Ennis sabe que por fin tiene que vivir.
Y nuestra Alas vuelve..
Un abrazo desde el alma.
Hacía tanto que no leía algo de Ennis y Jack, y debo decirte que siempre lo hago con un enorme placer. Porque es como si viajara a esa montaña, a esos bosques, al remolque de Ennis y a su soledad... aunque en realidad no estaba solo, tenía todos los días vividos con Jack, para revivirlos a su antojo. Como en ese rayo de sol que le calieta el cuerpo y que se parece tantoa su abrazo.
Y al fin,para Ennis, el sol se abrió paso entre las nubes.
Y Alas comenzó a hacer ruído.
Bienvenida otra vez,aunque nunca te fuíste..
Aaaayyyy amiga........
cuánto sabes.
Gracias por el rayo de luz, los silencios sólo nos dejan oscuridad y tristeza en el alma.
Un beso y que no vuelva el invierno.
Por fin abrí la puerta y te encontré!!!
Un rayo de sol en tu compañia...
Espero que las nubes se hayan alejado para siempre...
Abro mis puertas y mis ventanas...¡Que el sol me ilumine!
Hola soles, ¿sabían que pueden hacer milagros?...de seguro lo saben y se lo callan, porque hasta para eso son BUENOS...
Los amo!!!!
Alitas que bien de vuelta!!!
Un besito veraniego y un sol enorme para tí.
jolines, como sigue el tema de candente
que bonito, me encanta
besos
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