
Una camioneta detenida en medio de la carretera, un rebaño del que nadie se ocupa, un coyote al acecho, una armónica en silencio, palabras apiladas y aplastadas, pastores de un solo verano y uno que otro Jack Twist con un plan esperanzado, que no pasará de plan.
Y a pesar de todo, aún no sé cómo dejarlo y como ya no tiene remedio, ¡pues, me aguanto!.
3 comentarios:
besos guapa.......seguimos aquí que es lo importante......
yo tampoco se...
No se sabe, pero se siente. Porque no usamos la cabeza, usamos el corazòn. Y gracias a él no nos importan las distancias, los tiempos, la esperanza siempre está presente y en realidad nunca estamos lejos.
Cariños.
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