
CAPITULO II
Alma Junior dejó que las aguas se calmaran. Volvió a su casa y permaneció dócilmente al lado de Kurt , ocupada en las labores del hogar. No había olvidado ni por un instante su objetivo, sólo estaba tomando distancia para decidir de qué manera llegar al fondo de todo. En el intertanto, ocupaba cada momento de íntima soledad, para ir leyendo las postales que escribiera Ennis Del Mar.
“...la próxima vez no me dejes despertar, vienes cuando quieres, pero sé que me estás vigilando todo el tiempo, ¿eso te divierte?...por qué no dejas de fastidiarme, esa mierda no me alcanza y lo sabes, sólo no permitas que despierte...”
“...lo recordé, llevaba días dándole vueltas...Jesús caminando sobre las aguas, llévame contigo...”
“...Junior vino y dijo que es mi cumpleaños, así es que ha pasado otro puto año, ¿algún regalo para mí?...”
“...hoy me encontré frente a frente con el hijo de puta de Joe Aguirre, me miró como si me fuera a escupir a la cara, como si supiera todo lo del verano en Brokeback...me hice a un lado y seguí, no sé como, porque el maldito me hizo recordar...”
El sentimiento dominaba a la curiosidad, esas postales eran la prueba tangente de un amor tan grande, que había sobrevivido a su imposibilidad de materializarse y también a la muerte. Nunca pensó que su padre, el callado, rudo y distante Ennis Del Mar sintiera de esa manera, que estuviera enamorado como el más tierno adolescente. Su amor era tan intenso que dolía, ¡cómo lo había destruido la muerte de Jack!, ¡cuánto anhelaba volver a verlo aunque fuese por unos momentos!.
Su padre le había enseñado muchas cosas, desde caminar y montar en bicicleta, hasta que no era necesario estar a los besos todo el día para que sintiera su cariño; y ahora que había muerto, le daba una lección más: el significado de amar.
Recordó su profunda nostalgia aquel día en que le contó que se casaría con Kurt: ¿te ama?, le había preguntado. ¡Cómo podía imaginar en ese instante cuánto significaba su respuesta para él!.
Mientras más se adentraba en su corazón, más necesitada estaba de completar esa historia trágica que la había trastornado hasta la última fibra de su ser. Inevitablemente, iba de las lágrimas a sus conclusiones, murmurando un “gracias, papá”, cada vez que encontraba alguna pista.
Un verano en Brokeback, ¿quién era Joe Aguirre?...¿qué le hizo recordar?...
Se pasaba los días, anotando todo en su viejo cuaderno con recetas de cocina. Indagaba por el pueblo mientras hacía las compras, preguntando sobre Brokeback, sobre un tal Aguirre, pero sobre todo...buscaba en las esquinas, a la salida de los bares, en cada rincón, a alguien que llevara en sus ojos la mirada de su padre, un gran pesar a cuestas, alguien que pudiera decirle que esto no sólo le había sucedido a él, que pasaba en esas tierras, que siempre podía suceder.
- ¿Junior?...
La voz de su hermana, la sobresaltó una tarde mientras se paseaba por la tienda que perteneciera a Linda Higgins. Había entrado con la intención de preguntar sobre las montañas de Brokeback, pero llevaba un buen rato dando vueltas sin animarse a hacerlo.
- Jenny – se volteó en dirección a la voz y su sonrisa se congeló cuando vio la expresión desesperada de la chica -, ¿ocurre algo?.
Jenny le hizo un gesto para que salieran de la tienda y una vez fuera, lejos de oídos extraños, le preguntó:
- ¿Has estado en el remolque de papá, verdad?.
- Sí, estuve por ahí hace unas semanas – asintió ella, con un extraño sentimiento de angustia.
- Las postales...¿las tienes tú?...
Alma Junior sintió como si le hubiesen vaciado un balde de agua fría sobre la cabeza.
- ¿Las...postales?, ¿qué sabes tú sobre eso?...
- Sólo dime si las tienes... – la angustia de Jenny era mayor que la de ella.
- Sí, las tengo...pero...
- ¡Gracias a Dios! – exclamó la joven con alivio y los colores le volvieron al rostro.
- Jenny, ¿qué sabes tú de las postales de papá?...
- Lo mismo que tú, Junior, lo mismo que tú.
- Pero...¿cómo?...nunca me dijiste...
- Estaba esperando el momento oportuno, Alma, y creo que ese momento acaba de llegar...
8 comentarios:
Alas, me tienes en ascuas esperando. ¡Qué estupenda esta novelita por entregas!
Un beso.
y Jenny lo sabia y no dijo nada???!!
Ay Alas,no termines con esto, es demasiado bueno.Sigue, sigue..cada vez está mejor.!
besines.
Tu historia me tiene pegado al computador... cuando pones la continuacion????
Alitas, intrigada me tienes, qué bonita historia, que emocionante, me encanta como describes la forma en que descubren las hijas el gran amor de su padre.
Un beso.
Alas esto sigue tremendo,tan bueno como cualquier momento de la pelicula y como terminara no me lo imagino.......un saludo y sigue esta maravilloso....que dia tan gris verdad.....Ultramar
...estamos en plena sintonizacion, Alas mías, mientras mi Lureen descubre su verdad, tu Alma Junior se adentra más y más en la historia de su padre. Esa idea de las postales no escritas me parece tan seductora, mmmmm , cuantos silencios de Ennis del Mar podrían haber caído en esas postales, ¡y cuantas historias saldrían de ahí!... Es que me centro en tu ALma Junior y me olvido de mi Lureen, jaja.
Un abrazo grandisimo, me está encantando.
Un español y una chilena, tinta hispanoparlante pura! Nos hacen sentir tanta pasión en una historia quebrada y reconstruida por vuestra imaginación.
Gracias Alas!!!
Y seguí, dale que no me canso de leerte.
Hasta pronto
Mujer, me haces un cóctel los sentimientos... de lágrimas a alegría
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