“Sé lo que tienen en México para chicos como tú”, la frase lo golpeó en pleno estómago, mientras se apoyaba en un muro oculto por las sombras. La sangre iba secándose entre sus dedos, dejando su piel tensa y dolorida.
Ahora comprendía que nunca lo supo.
El México de sus tormentos, lo habitaba gente sin rostro y sin corazón, era un lugar que embrujaba a Jack con su lujuria y lo atrapaba en sus redes para alejarlo de él, que no tenía nada que ofrecerle.
Un calor proveniente desde dentro, subió por su garganta y le ardió en los ojos, mientras pensaba: ¿qué clase de consuelo encontró Jack aquí?.
A él le habían bastado unas horas, para que su alma quedara al descubierto. Los ojos inocentes de un niño y el corazón noble de un anciano, pudieron con años amargura.
Las primeras lágrimas se deslizaron por sus mejillas y siguieron un camino intermitente hasta el maltrecho dorso de sus manos. Una vez más, esa mezcla de sangre y llanto amargo.
Poco a poco, con la espalda apoyada en el muro, se fue deslizando hasta quedar hecho un ovillo en el suelo. Despojado de la ira, se sentía desnudo y vulnerable.
No supo cuánto tiempo estuvo inmóvil, conciente sólo de sus ojos vaciándose hacia el exterior. La mirada nublada, un parpadeo, claridad; y luego, nuevamente la imagen turbia a través de las lágrimas.
“Has venido en busca de lo que ya no puedo darte y lo has encontrado, Ennis Del Mar, estás vivo y tu vida tiene sentido para los demás”.
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Casi al amanecer, Don Fernando sintió unos leves golpes en la puerta de su cuarto. No se había acostado, por lo que no demoró en atender.
- ¡Jack! – exclamó con los ojos abiertos al máximo al comprobar el estado lamentable en que se encontraba Ennis -, ¿está herido?, ¡tiene la cara llena de sangre!... - Estoy bien, no es mi sangre… - Diego me lo contó todo – interrumpió el anciano -, y después de lo ocurrido hace unas horas…supuse que se trataba de usted. Fue una locura, pero le estoy tan agradecido… - No quiero hablar de eso, vine para despedirme y para pedirle un último favor… - ¡Lo que quiera!, entre y me dice de qué se trata, pero antes, ¡necesita tomar un baño!...
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Mientras Ennis conducía con la ventanilla abierta para colmar sus pulmones con la brisa de la carretera, se sorprendió a si mismo tarareando una canción. Del otro lado de la frontera, un niño despertaba a un nuevo día con el alma a punto de explotar de alegría. Sus sueños no se habían esfumado al abrir los ojos, ahora eran una realidad. Saltando sobre su cama, afirmaba en su cabeza el sombrero de Ennis Del Mar, mientras le decía a su abuelo con voz enronquecida:
- ¡Mi nombre es Jack Twist!...
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8 comentarios:
Y Jack quedó impreso en el corazón de ese niño sin siquiera haberse perdido en el mar de su mirada...
Y Jack siempre vivirá porque alguien contará historias sobre él aún luego de su muerte...
Y Jack seguirá siendo nuestro amado Jack Fucking Twist, eternamente.
Gracias Alas por un final tan lleno de senderos por recorrer con el pensamiento, con la intuición, con el corazón en la mano. Inolvidable.
Besos!
Perfecto final para un relato perfecto.
Alitas, me quito el sombrero.
Gracias por tu esfuerzo, por tu trabajo, por tu generosidad y por traducir(y sufrir)el dolor y los sentimientos de Ennis del Mar.
Los pelos como escarpias me quedaron.
Uf, del tirón y sin poder dejarlo... y sin respiración... Alas, que barbaridad... como nos dejas.
Que cura para Ennis y para todos.
Gracias siempre.
uy Dios, no puedo escribir, los ojos aguarapados no me dejan.
-yo soy Jack Twist
Que belleza Alitas. Como sabes descubrir el alma de Ennis. Al fin ha vuelto a la vida, descubre que tiene mucho aun para dar.
Gracias, me inclino ante ti y tu gran talento.
soberbio final,y las emociones a flor de piel,realmente es un bellísimo final,con una esperanza para nuestro Ennis.........
ULtramar........
No se que decir, salvo que nadie se mete en la piel de Ennis como tú.
Ennis espantó los demonios, y liberó su alma.
Gracias por esta maravilla.
...como bien ha dicho Nuria, creo que nadie entiende a nuestro Ennis como tu. Me ha encantado el final lleno de promesas de esperanza y de aires nuevos, he imaginado una mañana clara, un hermoso paisaje y a Ennis camino de un futuro mejor...
Felicidades, Alitas, un beso
Mujer, qué cosa más bellas has escrito, qué cosa tan profunda... me has colmado y me tienes suspirando... Una vez más muestras que el amor de Jack es incansable, es inmenso, inagotable y que perdurará... dichoso nuestro Ennis que ahora puede trasmitir ese amor... que alegría que Ennis no haya sufrido más y que sienta una vez más tan suyo el amor de Jack.
Gracias
Gracias
Gracias
Un abrazo de Montaña
PD: Jack vivirá por siempre... habitará en el corazón de Ennis, en nuestros corazones y en cada hoguera, en cada Montaña
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